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El camino Inka conserva su monumentalidad como obra de alta ingeniería después de 500 años de uso continuo

El camino extendió el poder y el alcance del imperio suramericano

May 14, 2015

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El Museo Nacional del Indígena Americano del Smithsonian, inaugurará “El Gran Camino Inka: Construyendo un Imperio”, la primera exhibición bilingüe sobre una de las grandes civilizaciones de América del Sur, del 26 de Junio al 1º de Junio de 2018. La exhibición explora porqué y para qué fue construido el camino Inka hace más de 500 años, y la extraordinaria hazaña en la ingeniería de su construcción sin el uso del hierro, animales de tracción ni la rueda para transportar cargas pesadas.

Se ha adoptado el nombre Inka en vez de Inca, que es más común, ya que es la manera tradicional de escribirlo en el idioma Quechua, una lengua indígena original de América del Sur, en concordancia con la política del museo de preservar las lenguas nativas.

La red vial pavimentada tiene más de 24.000 millas de longitud. Se extiende de norte a sur, desde el sur de Colombia, atravesando por Ecuador, Perú, Bolivia, Chile hasta el noroeste de Argentina. El camino Inka muestra impresionantes ejemplos de ingeniería, respondiendo a los desafíos que presentan las escarpadas montañas de los Andes. El paisaje se extiende desde el desierto costero hasta los  altiplanos y las altas cordilleras  (sistema de cordilleras), con valles y quebradas como intersecciones, en cuyo escenario la biodiversidad es la característica de  ecosistemas únicos.

A través de imágenes, mapas, maquetas y 140 objetos, se trata de mostrar el proceso histórico, desde lo más antiguo como Chavín (cerámica con antigüedad de ca. 800-100 AC), seguidos por impresionantes adornos de oro, collares de concha (mullu) de la región Lambayeque, tallados en piedra, figurines de plata y oro, y varios textiles hechos con lana de camélido y algodón. Se presentan también conceptos importantes de la cosmología andina, el principio de dualidad, la reciprocidad y la integración, además de ejemplos que hablan sobre la infraestructura y la espiritualidad del sistema vial.

El Imperio Inka, el último período en la historia autóctona y de tradición indígena en América del Sur, comenzó en el siglo XIV y floreció hasta la invasión española en 1532. A lo largo de sus 100 años de uso, el camino Inka funcionó como una red compleja y un eje principal para la comunicación, el transporte, la expansión, la administración y el control político de un vasto y variado territorio a lo largo del Imperio. Después de la invasión española, el camino perdió su simbolismo original y su significado político, pero nunca perdió su espiritualidad como espacio sagrado para los indígenas de la región. Los descendientes  contemporáneos de los Inka siguen usando la red vial y millones de personas hablan los idiomas nativos Quechua y Aymara. Además, se reconoce que la civilización Inka ha contribuido al mundo moderno a través de la difusión de importantes cultivos, minerales y medicinas.

 La exhibición muestra la historia del Imperio Inka en 11 secciones:

  • La introducción incluye un “recorrido interactivo” por un segmento de la red de caminos para que los visitantes puedan apreciar su magnitud, complejidad y su gran escala.
  • La historia sobre los comienzos del sistema vial andino, y como los Inka alcanzaron su rápida construcción y poder, basándose en la contribución de civilizaciones anteriores.
  • Los visitantes aprenderán acerca de los antepasados de los Inka y verán cómo los cimientos del Imperio se fundan en el mito de su creación y la comprensión espiritual del universo.
  • La sección dedicada a la ciudad del Cusco lleva a los visitantes al corazón del universo Inka, la capital que representa el centro físico, político y espiritual, de cuya plaza salían y regresaban todos los caminos del Imperio. El visitante disfrutará la experiencia del Cusco Inka, ilustrado por una maqueta tridimensional de la ciudad que muestra la arquitectura de aquella época, como también vídeos e imágenes de la ciudad actual.
  • Una experiencia de inmersión incluye caminar a través de los cuatro suyus, o las cuatro regiones que componen el Imperio Inka, también llamado el Tawantinsuyu, que significa “cuatro regiones juntas”, y muestra cómo los Inka integraron un gran número de pueblos, grupos étnicos y diversos ecosistemas. Uno de los juegos interactivos permite al visitante manipular a los mensajeros llamados chaski. Estos mensajeros se relevan en posta, llevando información a todas las provincias del Imperio, corriendo a través del camino. Otra de las novedades incluye el khipu, o sistema de nudos numéricos, el cual consiste en un complejo y sofisticado método de almacenamiento de registros. Los visitantes tendrán el reto de descifrar las hebras y comprobar las respuestas en un panel deslizante.
  • Chinchaysuyu es el mayor suyu y la región agrícola más importante del Imperio. Dentro de las soluciones innovadoras que usaron los ingenieros Inka para responder a la complicada topografía, se destacan los puentes colgantes de soga. Un grupo de comunidades que viven al norte de Cusco, con un experto en la construcción de puentes, han mantenido la tradición de construir puentes colgantes, hechos con grama de su tierra natal, durante más de 500 años. Miembros de este grupo participarán en el Festival de Cultural Populares del Smithsonian, 2015 donde construirán un puente colgante de más de 60 pies en la Explanada Nacional. Una porción del puente será presentada al museo y permanecerá en la exhibición.
  • El Antisuyu cubre el terreno exótico y difícil de la selva amazónica, valioso por sus plantas medicinales y plumas de aves. La ingeniería innovadora se observa en el manejo de aguas en Machu Picchu.
  • El Collasuyu es el segundo mayor suyu, una región de pastoreo de llamas y alpacas,  rica en oro, plata y cobre. Los Inka construyeron un sistema de tampus (estaciones de uso transitorio) para alojar a los viajeros en el camino.
  • El Contisuyu es el camino hacia el mar, que proporciona recursos claves como peces y guano. Los Inka construyeron un sistema de colcas (almacenes) a lo largo del camino para almacenar productos, y desarrollaron la agricultura en terrazas para incrementar las tierras agrícolas y tomar ventaja de los microclimas.
  • La sección dedicada a la invasión española muestra cómo el camino Inka permitió al ejército invasor un fácil acceso al Imperio, y cómo la introducción de nuevos animales,  plantas, creencias, leyes y enfermedades transformaron las vidas de los habitantes de los Andes, finalmente llevando a la devastación de las tierras y el sistema vial andino.
  • Por último, un video mostrará la continuidad de la cultura Inka y  las tradiciones que se conservan hasta hoy, y cómo el camino aún une a más de 500 comunidades y honra a los pueblos andinos por sus contribuciones a la humanidad.

Los curadores de la exhibición, Ramiro Matos (Quechua) y José Barreiro (Taíno) han pasado los últimos seis años investigando, viajando y documentando el camino Inka  preparando esta exhibición.

“Los Inka constituyen uno de los principales ejemplos de los logros de los pueblos indígenas en el Hemisferio Occidental”, dijo Kevin Gover (Pawnee), director del museo. “Sus conocimientos, comprensión de su entorno, su agricultura y, por supuesto, su ingeniería siguen siendo infinitamente interesantes e instructivos sobre todo en un mundo que está luchando muy de cerca con algunos desafíos existenciales de sostenibilidad. Hay un conocimiento que se puede obtener a partir del estudio de estas culturas indígenas no sólo por el bien de la recopilación de conocimientos, pero para su aplicación en nuestra vida contemporánea.”

Simposio

Un simposio de dos días dedicado al tema de la exposición se llevará a cabo jueves 25 de junio a la 1:30 p.m. y el viernes 26 de junio a las 9:00 a.m. en el Teatro Rasmuson.  Los expositores hablarán sobre diversos aspectos de la estructura política, económica y religiosa que unió a más de 100 naciones indígenas y millones de personas en la poderosa confederación nativa conocida como el Tawantinsuyu. Académicos internacionales, escritores e ingenieros discutirán también cómo los Inka organizaron el mundo andino de los siglos XV y principios del XVI, utilizando el Qhapaq Ñan (Camino del Señor), de 24,000 millas de longitud, conectando vastos territorios que en la actualidad ocupan seis repúblicas contemporáneas: Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador y Perú. Qhapaq Ñan es un logro de la ingeniería Inka, reconocido recientemente por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Muchos segmentos de la red vial permanecen en uso actualmente, inclusive conservando su sacralidad y son el símbolo visible de la continuidad cultural.

Publicación           

La exhibición va acompañada por el libro, El Gran Camino Inka: Construyendo un Imperio, editado por Ramiro Matos y José Barreiro. Cuenta con 23 ensayos, agrupados en cuatro temas principales: El paisaje andino y la ciudad de Cusco; la ingeniería Inka; la división de las cuatro regiones del Imperio y el sistema de caminos como vínculo; el camino “vivo” de la época colonial hasta el presente. El libro tiene un bello diseño, con más de 175 ilustraciones a color, y ofrece una visión fascinante sobre un símbolo perdurable de la fortaleza y la adaptabilidad del Imperio Inka. Para obtener mayor información sobre el libro o comprar una copia, visite www.nmaistore.si.edu o llame al 800-242-NMAI (6624). Los miembros del museo obtendrán un descuento del 20 por ciento.

Mercado del Festival de Culturas Populares del Smithsonian

En conjunción con el programa “Perú: Pachamama” del Festival de Culturas Populares del Smithsonian, habrá un mercado abierto del miércoles 24 de junio hasta el domingo 12 de julio en el Atrio Potomac del museo. Esta experiencia excepcional es una oportunidad que se da una vez al año para compartir las inspiradas e inspiradoras vistas y melodías del Festival de Culturas Populares del Smithsonian. Los compradores encontrarán hermosas obras creadas por los participantes del Festival que demuestran su arte en la Explanada Nacional, incluyendo joyería, textiles, cestas, libros, juguetes, cerámicas, ropa, esculturas y artes de papel.

El proyecto del camino Inka ha sido organizado por el Museo Nacional del Indígena Americano y ha sido posible gracias al apoyo federal del Fondo para Iniciativas Latinas, administrado por el Centro Latino Smithsonian, y los fondos internos de la Institución Smithsonian a través del Consorcio para la Valorización de Culturas del Mundo. El apoyo a la exhibición es proporcionado por el Consejo Nacional del Museo Nacional del Indígena Americano y la Fundación ESA.

Para mayor información, visite www.AmericanIndian.si.edu. Para unirse a la conversación, siga la cuenta del museo en Twitter, @SmithsonianNMAI, y utilice las hashtags #InkaRoad o #Peru2SI.

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SI-231-2015

Para los medios   
Leonda Levchuk
(202) 633-6613 
levchukl@si.edu 

Maria Anderson  
(202) 633-5234 
andersonm@si.edu

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Inka Road

Doug McMains / National Museum of the American Indian

Image from The Great Inka Road: Engineering an Empire, edited by Ramiro Matos Mendieta and José Barreiro. Published by the Smithsonian’s National Museum of the American Indian in association with Smithsonian Books.
© 2015 Smithsonian Institution.

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Inka Road

Doug McMains / National Museum of the American Indian

An Inka road with sidewalls cuts through an agricultural valley. Colca Canyon, Peru, 2014. Image from The Great Inka Road: Engineering an Empire, edited by Ramiro Matos Mendieta and José Barreiro. Published by the Smithsonian’s National Museum of the American Indian in association with Smithsonian Books.
© 2015 Smithsonian Institution.

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Inka Road: Arybalo

Photo by Ernest Amoroso / National Museum of the American Indian

Inka arybalo, ca. AD 1450–1532. Juan Benigno Vela (Pataló), Ecuador. Ceramic, 17 x 23 cm.

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Inka Road: Coca bag

Ernest Amososo / National Museum of the American Indian

Inka coca bag with llama designs, ca. AD 1450–1532. South coast of Peru. Cotton, 51 x 25.5 cm.

A coca bag like this one would have been used by an elite figure in Inka society. The bag has llama designs woven into its body and red fringe, an indication of the high status of its owner.

Photo by Ernest Amoroso / National Museum of the American Indian

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Inka Road: Gold figure

Ernest Amoroso / National Museum of the American Indian

Gold Inka figurine, AD 1470–1532. Coastal Peru. Gold, 9 x 7 x 24 cm.

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Inka Road: Khipu

Ernest Amoroso / National Museum of the American Indian

Inka khipu, AD 1400–1600. Nasca region, Peru. Cotton, 103 x 48 cm. 

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Inka Road: Manta

Ernest Amoroso / National Museum of the American Indian

Colonial Inka woman’s manta (shawl), 1780–1800. Temple of the Sun, Isla de la Luna, Lake Titicaca, Bolivia. Cotton yarn, camelid wool yarn, dye, 120 x 110.5 cm.

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Inka Road: Qero cups

Ernest Amoroso / National Museum of the American Indian

Pair of Inka qeros, AD 1470–1532. Near Cusco, Peru. Wood, 14 x 11 cm. 



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